Las luces se apagaron y la música ya no se escucha. Los aplausos y la alegría les dieron a los actores de circo una pausa inesperada. La cuarentena los obligó a estabilizarse y buscar otra actividad para sobrevivir. 

Cómo es la vida de los circenses durante el aislamiento. Cómo es enfrentarse a una pandemia en una casa rodante que apagó el motor y se instaló en Tucumán. 

Nota: La pandemia en un circo: de nómades a sedentarios; de artistas a emprendedores

EN ALTURA. Las prácticas aéreas no se suspendieron en el circo. LA GACETA/ INÉS QUINTEROS ORIO
COLGARSE DEL PELO. Carla hace acrobacias en altura, entre ellas, se mantiene en el aire por la fuerza de su cabeza. LA GACETA/ INÉS QUINTEROS ORIO
PASAR EL TIEMPO. Las bailarinas aprovechan para hacer algo de ejercicio y mantenerse en forma. LA GACETA/ INÉS QUINTEROS ORIO
EN ALTURA. Las prácticas aéreas no se suspendieron en el circo. LA GACETA/ INÉS QUINTEROS ORIO
EN FAMILIA. El circo está lleno de chicos y grandes que viven en casas rodantes. LA GACETA/ INÉS QUINTEROS ORIO
EL TRAJE DE LADO. Luisito es el payaso del circo. Ahora vende churros para juntar algo de plata. LA GACETA/ INÉS QUINTEROS ORIO
A LA ESPERA. Angustia y desesperación por volver a los escenarios. LA GACETA/ INÉS QUINTEROS ORIO
PASTELERÍA. Las bailarinas venden cosas dulces por encargo para juntar algo de plata. LA GACETA/ INÉS QUINTEROS ORIO
EN FAMILIA. El circo está lleno de chicos y grandes que viven en casas rodantes. LA GACETA/ INÉS QUINTEROS ORIO